Ensayos

En esta sección encontrará ensayos y opiniones relacionados con la Lúdica, el Juego, el Desarrollo Humano, el Neuromarketing  y la Neuropedagogía, como tambien otras temáticas sobre la complejidad humana.

Conciencia de Cuerpo Musical

En lo relacionado con las primeras actividades lúdicas que involucran el cuerpo, la conciencia  y la música es necesario precisar que lo primero que hace una madre con su bebé es jugar con instrumentos que la naturaleza biológica y social le proporciona es decir con su voz, con su cara, con sus movimientos del cuerpo y de las manos, con sus gestos, silencios, etc. Pero lo interesante de lo anterior es que la madre los orquesta dentro de un ambiente lleno de sonido, ritmo y danza en que tanto la madre como el niño se divierten.  En estos estadios prelúdicos la relación “face to face” o miradas mutuas son determinantes en gran medida en los periodos de juego corporal y social.  De es forma la finalidad del juego es diversión y placer y se hace naturalmente por motivos interpersonales o de interrelación en los que se producen acontecimientos – estímulos – experiencias que repercutirán en la vida emocional y creativa del niño.  A decir de D. Stern. “El niño tiene primeramente que aprender a estar con alguien y a crear y compartir las experiencias sobre lo que se basa una relación.  Aparte de la gratificación consiste en alimento y calor, ello implica la creación mutua de placer, alegría, interés, curiosidad, susto, miedo, aburrimiento, risa, sorpresa, disfrute momentos de paz, silencios que siguen a momentos de aflicción y muchos otros fenómenos y experiencias difíciles de definir, que constituyen la base de la amistad y del amor”[1].  Las afectaciones que tiene el cuerpo sobre si mismo y sobre los otros es fundamental para comprender los efectos que tiene la comunicación, el juego, las actividades creativas sobre la sensibilidad y el afecto.  Los ritmos del corazón de la madre y los sonidos del contexto ultrauterino en terminos sencillos producen la música.  De esta manera,  es posible plantear que puede existir una música para el cuerpo, otra música para el espíritu, y otra acompañada de drogas para alterar los diferentes niveles de conciencia.
 
Con respecto a la música para activar la corporeidad, los géneros relacionados con la salsa o el rock en nuestra cultura,  redisciplinan el cuerpo de tal forma que puede permitir la recuperación  del equilibrio y del estado emocional de los sujetos en forma transitoria, permitiendo de esta forma estados liberadores de estrés y la conciencia.  A pesar de que cada individuo en este tipo de prácticas lúdicas, tiene una forma característica de controlar su  cuerpo, siendo esto parte de su carácter individualizado, pues el movimiento de cada cuerpo es tan personal como la misma firma.  Asimismo, podríamos argumentar en forma paradójica  que cuando se produce el baile social, este sigue siendo un compromiso con el cuerpo del otro, lo que origina un proceso de sincronía en que los cuerpos actúan como una unidad holística.
 
La visión integral de los dos cuerpos no se produce en todos los casos, pues dentro de estos rituales culturales existe en forma sutil o violenta,  la ruptura del espacio, proxémico del otro, es decir según Edward Hall, de esos espacios en los cuales el hombre estructura inconscientemente  sus microespacios, es decir lo proxémico se refiere al manejo que tienen las diferentes culturas de su espacio.  Para Flora Davis  retomando a hall nos dice: “el sentido del yo del individuo no está limitado por su piel; se desplaza dentro de una especie de burbuja privada, que representa la cantidad de espacio que siente que debe haber entre él y los otros.  Esto es algo que cualquiera puede comprobar fácilmente acercándose de manera gradual a otra persona.  En algún momento, ésta comenzará, irritada o sin darse cuenta, a retroceder”[2].
 
De tal manera que cuando se penetra al espacio del otro, sin su debido consentimiento, el otro sujeto se ve forzado a desplegar sus brazos en el baile o a echarse para atrás para evitar contactos corporales y procesos de sincronía como unidad.  También se producen efectos en la orientación de los cuerpos, pues una cosa es un cuerpo frente a otro cuerpo (face to face) y otra cosa es cuando el cuerpo gira hacia otro lado y sólo ocasionalmente se conecta con el otro, volviendo su cabeza a su posición original.  Cuando existe rechazo corporal en el baile, el cambio del cuerpo de su postura se hace evidente, es decir actúa como un mecanismo sutil de interrumpir una relación espacial y afectuosa que no se quiere dar.
 
Cuando se comparten culturalmente puntos de vista, se suelen producir unas mismas posturas en el baile.  Sin embargo en los bailes masivos o grupales de salsa y de rock en conciertos en vivo, existen muchas personas con gran variedad de posturas, pero lo curioso es que rápidamente sucede un fenómeno masivo de reacomodamiento postural.  Si un grupo de personas se sincronizan con el ritmo y la melodía sea cual sea, los otros miembros de ese grupo también imitarán las posturas.  Estos comportamientos colectivos demuestran la necesidad que tienen los organismos de colaborar en forma simbiótica en cualquier tipo de actividad; tal como lo hacen los peces y las aves cuando se juntan para su proceso de desplazamiento, es decir, lo hacen como una unidad sincronizada para poder sobrevivir.
 
En el baile de la salsa y el rock con sorprendente frecuencia las personas involucradas en estos procesos lúdicos, imitan sus actitudes corporales como el movimiento de las manos, del cuerpo, los cabeceos, los parpadeos , los ojos, las contracciones eróticas de la boca y los movimientos pélvicos como mecanismos de imitación de orgasmos o como actitudes contestatarias de la nueva cultura.  Los cuerpos de esta forma se mueven sincrónicamente al compás del discurso de la música y al compás del discurso gestual y rítmico del otro.
 
La complejidad de este tipo de actos corporales atravesados por una serie de comportamientos comunicativos y lúdicos, nos hacen pensar la necesidad de sistematizar una serie de códigos comportamentales no sólo desde los actos de comunicación del cuerpo, sino desde una serie de relaciones existentes entre los mensajes de las mismas canciones y la cultura del movimiento del cuerpo.
 
A continuación se presentan una serie de códigos comunicativos de carácter lúdico tomando como base el análisis de la música salsa, que muestra una variedad de relaciones entre el juego, el amor, el sexo, el movimiento del cuerpo.  Estos tipos de comportamiento son los siguientes:
           
1.   El "contacto físico":  es el espacio de intimidad espacial, que actúa como una burbuja sicológica, el cual es buscado por las parejas cuando bailan en nuestro medio, a diferencia de los británicos y los norteamericanos que casi no tienen este tipo de contactos en los bailes.  Estos elementos proxémicos relacionados con el manejo de los espacios corresponderían según Edward Hall, " a distancias íntimas, fase cercana (entre 0 y 15 cm.), y distancia íntima, fase lejana (entre 15 y 45 cm.).  En ésta el calor y el olor del aliento de la otra persona puede advertirse, aunque son enviados aparte de la cara del sujeto. Hay algunas personas que son capaces de notar el aumento o disminución del calor del cuerpo de la otra persona."[3]   Existe desprendimiento mayor de feromonas en las axilas originando un  proceso de atracción sexual.  En la zona íntima, existe un contacto corporal máximo en el cual no sólo el cuerpo entra en juego sino también la cabeza, pues la visión se vuelve borrosa.
 
Estas distancias sociales o comportamientos culturales de tipo de contacto, que se producen en diferentes tipos de bailes permiten que el cuerpo se vea afectado y tenga la posibilidad de afectar al otro.  A esta distancia íntima los dos sujetos implicados no sólo se comunican a través del ritmo y la melodía que comparten, sino que también actúan en éste proceso: las palabras, el tacto, el olor, la temperatura, el ritmo respiratorio y cardiaco, las variaciones del color y la textura de la piel.
 
Con respecto a otras culturas, es conveniente destacar lo que nos dice Flora Davis: “El problema es que, relativamente hablando los norteamericanos viven en una cultura de “no contacto”.  En parte es el resultado de su herencia puritana.  El doctor Hall señala que pasamos años enseñando a nuestros hijos a no aproximarse demasiado, a no recostarse sobre nosotros,  equiparamos la proximidad física con el sexo, de manera que al ver a 2 personas muy cerca la una de la otra, presumimos que están cortejándose o conspirando”[4].
 
La "apariencia":  Es la necesidad cultural que tienen los sujetos de cambiar su apariencia y su vestimenta, para manifestar su carácter.  En lo relacionado con la cultura del baile, las personas hacen variaciones de acuerdo a cada cultura, en cabello, ropa y el rostro, éste último modificado a través de la pintura, los adornos o metales introducidos en la misma piel.  Vestirse de esta forma para un ritual musical como la salsa es una manera de expresar el estatus social y el respeto por una situación social y cultural que implica interacción social.
 
Es necesario anotar también que la apariencia es un instrumento de seducción muy alto que inclusive utilizan los animales en los cortejos, en el caso del salsero original utiliza zapatillas blancas, camisas de colores diversos y pantalones sueltos en la bota.
 
Lo "gestual”: La forma que adopta el cuerpo y el rostro durante el baile, son características corporales que son programadas por las prácticas culturales que allí se viven.  El modo de moverse del cuerpo y del rostro permiten una plasticidad en los músculos que los hace ver vivaces, libres de toda tensión y propicios para la diversión y el placer;  es decir, estos atributos no son biológicos sino que son producto del actuar psicológico y cultural que viven los sujetos implicados.
 
Durante el baile, tanto las manos como los brazos y el mismo cuerpo reflejan excitaciones emocionales generalizadas y en muchos casos estados emocionales específicos de acuerdo al tipo de salsa que se baila en ese momento.
 
Lo "corporal":  el movimiento del cuerpo es determinante no sólo en la práctica del baile sino en la misma cotidianidad en la que se vive.  Las mujeres, especialmente las de raza negra llevan el ritmo incorporado a su cuerpo, de ahí que lingüísticamente se le diga a la negra que es una "rimbombona" (caderona, pinchada, con swing), o "sandunguera" (rebuscona). Estas comunidades a diferencia de las blancas, incorporan lo erótico a su cuerpo cuando bailan y cuando caminan.  Lo anterior nos lleva a cuestionar la incidencia que tienen los contextos, sobre el movimiento del cuerpo y de su equilibrio, las culturas frías y de no contacto no tienen estas características a nivel de la corporeidad y del movimiento.  De tal manera que un cuerpo se puede redisciplinar, para que también mejoren sus condiciones psíquicas tal como en este libro se propone, es decir, utilizando los planteamientos teóricos y prácticos de la medicina psicosomática, la cual sostiene que el estado del cuerpo afecta al de las emociones.  Desde esta perspectiva es indispensable combinar la psicoterapia con la fisioterapia como lo hace Alexander Lowen, que en síntesis plantea que los problemas psicológicos suelen reflejarse a menudo en las características físicas (estos elementos fueron tratados en el capítulo sobre conciencia corporal).
 
La "exposición de motivos": se refiere a la forma de disposición de los ojos al bailar, lo mismo que de la boca, sitios estos de mayor grado de observación y atracción mutua.  A través de la mirada en el baile se envían gran cantidad de mensajes eróticos, de determinación e interdependencia que deseamos con la pareja.  A través de la mirada y de la boca se focaliza toda la energía sexual.  Los cantantes negros al entonar las canciones de salsa por tener sus mandíbulas más desarrolladas y los tabiques nasales menos profundos se produce en ellos un fenómeno de resonancia mayor que en el blanco, que se llama "saoco fonético", el cual produce características muy especiales y difíciles de imitar en cantantes como Joe Arroyo, Celia Cruz, etc.
 
"Postura y orientación": Durante el baile se producen una serie de combinaciones, de ángulos, la posición del cuerpo en muchos casos es perpendicular al otro, lo cual tiene un significado erótico. Cuando la pareja al bailar queda de lado en relación de 90 grados, el sentido cambia de erótico a cooperativo.  Lo mismo podría decirse de los giros del cuerpo en forma mutua al bailar. El lugar donde uno está en relación con la otra persona señala las relaciones que hay entre ambos, o el modo de sentir uno respecto del otro, o ambas cosas. A nivel grupal es preciso destacar que cuando un baile se produce una actividad llevando la configuración en forma circular y conectada es casi seguro que se produce en la postura y en la orientación una sincronía de cuerpos que van a reflejar seguridad en el movimiento.
 
Cuando el salsero "revienta el piso" en un ritmo individual tiene una connotación contestataria, pues la salsa tiene mucha esencia de protesta como el "rap"y el "house".  Las demás posturas de los salseros son variadas, difíciles de clasificar, estas en gran medida reflejan el estado emocional, de tensión y relajamiento del bailarín.   En cambio en bailes como el mapalé, los movimientos son eróticos fundamentalmente.
 
Con respecto al significado de las canciones, en la música salsa (ritmo derivado del son, de ancestros afro-cubanos y de otros ritmos antillanos), como producto de la descomposición social de la comunidad latina que vive en New York, es preciso aclarar que las letras evolucionaron desde su carácter violento y contestatario para hablarle al amor y al sexo.  Lo violento se origina desde  el uso de la "guapería" que son cantos para los hombres guapos o pendencieros, hasta la utilización del mismo ritmo para cantarle a la cárcel, a la droga, a los delitos, pues muchos de los cantantes de salsa estuvieron en la cárcel y muchos de los conciertos fueron hechos allí.  Canciones como "Virgen de las Mercedes"(Joe Arroyo), "El Preso"(Fruko); canciones como las  de Ismael Rivera nos muestran, como dice José Arteaga Rodríguez "el paralelo existente entre la prisión y la muerte, entre la monotonía y la tortura, entre el encierro y la crucifixión"[5] 
 
                                               ...De las tumbas quiero irme
                                               no sé cuando pasará
                                               las tumbas son pa' los muertos
                                               y de muerto no tengo na'...
 
 
Los diseños de las carátulas de los discos de Willie Colón, muestran imágenes y relatos contestatarios donde se mezcla la parodia y la chanza: aparecen los miembros de la orquesta vestidos de bandidos y en unos de sus discos de larga duración aparece el siguiente texto :
 
 
                                               Buscados por el FBI
                                               Por : La Gran Fuga
                                               Willie Colón, alias : el malo
                                               Armado con trombón
                                               y considerado peligroso...
 
                                               Precaución :
                                               Willie Colón y Héctor Lavoe
                                               son altamente conocidos por matar gente
                                               con poca provocación
                                               con su ritmo excitante,
                                               sin dos segundos de prevención.
 
 
Lo lúdico en las canciones de salsa como mofa y burla tienen especial reconocimiento popular en canciones como "La maleta" de Willie Colón y Rubén Blades o en la canción "Me llevaron la cartera".
 
 
                                               Nunca vi aquella mano que bajaba
                                               y a mi cuerpo se acercaba
                                               nunca la vi.
 
                                               No la vi, no la vi, no la vi.
                                               nunca sentí esa mano delicada.
                                               que mi cuerpo manoseaba
                                               y con gran delicadeza
                                               la cartera me robaba...
 
 
Uno de los aportes de Rubén Blades (candidato a la presidencia de Panamá en 1994), según Arteaga Rodríguez es "la extensión de las letras en los textos, pues a partir de sus obras las canciones salseras se han convertido en verdaderas historias llenas de sentido donde la presencia del personaje es inevitable para causa y efecto del mismo"[6].  Para Blades la canción "Pedro Navajas" es el sentir de los habitantes latinos, sus esperanzas, su felicidad y dolor.  El hecho de que un drama tan violento como este haya sido puesto en una música que provoca alegría se debe, según él, a una necesidad anímica puesto que las naciones latinas se criaron con la violencia.
 
                                               Por la esquina del viejo barrio lo vi pasar
                                               con el tumbao que tiene los guapos al caminar.
                                               Las manos siempre en los bolsillos de su gabán
                                               pa' que no sepan en cuál de ellas lleva el puñal...
 
 
 
La canción Pedro Navajas fue la que originó composiciones como "José Conexión", "Roberto Revólver", "Juan Valentón" y "Juanito Alimaña", siendo esta última aquella que posee mayor cantidad de elementos lúdicos en los cuales la burla y el sentido del humor se unen para consolidar dentro de la cotidianidad un personaje muy diferente al Pedro Navajas en donde el protagonista es un aventurero que no muere.
 
                                               Juanito Alimaña, con mucha maña
                                               llega al mostrador,
                                               saca su cuchillo sin preocupación.
                                               Dice que le entreguen la registradora,
                                               saca los billetes, saca un pistolón...
 
 
                                               La gente le teme porque es de cuidado, '                            
                                               pa' meterle mano hay que ser un bravo.
                                               Si lo meten preso, sale al otro día,
                                               porque un primo suyo está en la policía.
 
                                               Juanito Alimaña si tiene maña,
                                               es malicia viva,
                                               y si se alinea con el que está arriba.
                                               Y aunque a medio mundo le robó su plata,
                                               todos lo comentan, nadie lo delata.
 
                                               En su mundo : mujeres, fumada y caña,
                                               atracando, vive Juanito Alimaña.
 
 
La observación cotidiana de estas prácticas culturales muestran según  Arteaga, que "los Juanito Alimaña, los Pedro Navaja, los vigilantes, los negros bembones, los novios de ramona, los guapos de la calle luna, los jíbaros zumbones, los sobrevivientes de las tumbas, los watusis y los comedores de candela constituyen la historia de la salsa con toda la violencia que puedan encerrar. Sus historias no son meros inventos creados porque sí, son en realidad un pálido reflejo de una vida dura, y de una existencia miserable, triste e inevitable".[7]
 
Los códigos sociales como dispositivos complejos y especializados de reproducción cultural, usados en el proceso de recepción de los textos de las canciones de la música salsa, corresponden a la utilización de un lenguaje público, que según Bernstein se encuentra caracterizado por "frases cortas, gramaticalmente simples y a menudo incompletas;  por una construcción sintáctica pobre, simple y repetitiva; por el uso simple y repetitivo de conjunciones; por el uso rígido y limitado de adverbios y adjetivos; por el uso infrecuente de pronombres impersonales".[8]  Estos códigos, que regulan los procesos de comunicación, están relacionados con la clase social a la que pertenecen los receptores de la música.  Mirarlos como códigos restringidos, según el autor, significa que se encuentran orientados más a las relaciones sociales que a otras cosas.  Dado lo repetitivo y redundante de sus mensajes, estos códigos tienden a ser orales, presenciales e indicativos.
 
Desde otra perspectiva los códigos comunicativos utilizados en la "cultura salsa", son de tipo situacional por su carácter descriptivo.  La narración se semantiza a través del contexto situacional; la historia de la canción se interpreta a través de las situaciones cotidianas que se supone son conocidas por el oyente.
 
Con respecto a los elementos lúdicos de tipo humorístico de la salsa, éstos se van perdiendo a través de la historia, siendo reemplazados por el dramatismo de las nuevas crisis de nuestra sociedad o por las prácticas cotidianas de barrio relacionadas con el amor.  La salsa dedicada al amor y a lo erótico, actualmente se conoce como  "salsa de alcoba" o "salsa de catre".  En la narrativa de sus canciones se hace un retrato de la vida cotidiana, que rodea las ciudades de las nuevas formas de amar, sin ataduras, sin complicaciones.  Es una forma libertaria en la que el amor es símbolo de la búsqueda del otro.
  
 
Por este estilo muchas canciones de la salsa actual se introducen en un laberinto de pasión y erotismo en el que los temas dan vueltas en sus relatos para acercarse a una problemática común relacionada con la cotidianidad del amor en la que, el sexo, el amor y el juego se unen, para cantarle a la vida y en especial a toda esa gran cantidad de entramados simbólicos que tiene nuestra cotidianidad.  En síntesis, en este tipo de canciones el amante desea que la amada le dedique sus preferencias, sus gestos, sus caricias, sus miradas.  Los signos del amor para Armando Silva "no son aquellos mundanos, fáciles, reconocibles, tantas veces planos y obvios; son más bien señales engañosas que manifiestan esto o aquello para callar lo más profundo"[9] y lo más hondo silenciado no es tampoco algo que pueda delatarse como se divulga un secreto que jamás, mientras se esté enamorado, podrá ser reconocido plenamente.  Entonces los signos del amor no son sólo engaños, sino también huecos y deslizantes.
 
El amor y el erotismo tan silencioso y extraño a veces, o mejor tan ambivalente y despistador, vive de signos y de símbolos cotidianos.  Al interpretar la letra de las canciones del amor de la salsa, encontramos que actúa como un dispositivo de aprendizaje de la subjetividad humana.  Los siguientes textos de varias canciones muestran los anteriores planteamientos:
                                              
                                               No te quites la ropa que quiero hacerlo yo,
                                               sin que tu te des cuenta con manos de ladrón,
                                               y quiero hablar de amor con tu cintura...
 
 
                                               Imagínate poder navegar por tu cuerpo desnudo                                                 y sediento de amor como barco a la deriva...
 
                                               Señora de madrugada, qué buen empleo cobró por                                                        usar mi almohada y fue un recreo.
                                               Señora de madrugada, qué gran estafa, mordí muy                                                         bien su carnada.   
                                               Señora de madrugada sin dueño alguno...
 
                                               Enamórame, enloquéceme con tu cuerpo de mujer,
                                               intentemos escapar, libérame...
 
 
                                               He llenado tu tiempo vacío de aventuras y más,
                                               y mi mente ha parido nostalgias por no verte                                                                     ya, y haciendo el amor te he nombrado sin                                                             quererlo yo porque en todas extraño tu sexo                                                                    amor.
 
                                               Hasta en sueños he creído tenerte devorándome
                                               y he mojado mis sábanas blancas recordándote.
 
 
 
Los signos del amor atrapados en los textos de las canciones de la salsa erótica nos muestran también que en el proceso del baile y en la recepción de sus canciones, enamorarse en últimas es recíprocamente emitir signos que no pueden traducirse fácilmente: palidez, frigidez, aceleramiento, alocamiento, calor, etc.
 
La salsa históricamente le ha cantado a la violencia y al amor en muy diferentes formas convirtiéndose en una manifestación lúdica artística muy rica en significados y en el uso de instrumentos musicales pertinentes a cada uno de los juegos simbólicos que tiene esta práctica.  Por ejemplo el uso del trombón, los golpes intermitentes de los timbales y la forma como las notas musicales son interpretadas por el piano casi saliéndose de la escala musical.  Tanto la música como el texto incorporado a la salsa nos habla de la cotidianidad. Al igual que el tango, la salsa y el vallenato están llenos de historias, de personajes, de acontecimientos, de amor o de juegos de signos, de mofas, sarcasmos, parodias, ironías que constituyen características culturales muy propias de nuestras regiones. 
 
Las influencias del Jazz latino y del rock determinaron en gran medida el origen de otros ritmos lúdicos como el son, la conga, el merengue y el mambo.  No sólo la salsa y la música tropical son centrales en la experiencia lúdica de los jóvenes colombianos, también el rock ocupa un lugar relevante entre las preferencias musicales de nuestros jóvenes.  Este género musical y los modos de escucharlo identificaron no sólo un ritmo juvenil sino que alrededor de este género musical se aglutinan la población negra y mestiza, que escogen este tipo de práctica como elemento central de recreación rítmica humana.
 
Históricamente el rock surge en la década del 60, a partir de una fusión de música negra y juvenil blanca en EE.UU..  En nuestro país, se desarrolla en lo que se llamó la Nueva Ola, paralelamente a esta música suave proveniente de las versiones mejicanas se va introduciendo el rock en cabeza de Los Beatles y Rolling Stones.
 
La música rock es una forma musical que relaciona el amor con lo erótico, pero los textos de sus canciones ya no son implícitos, sino que se manejan con un lenguaje cotidiano directo, a veces con formas contestatarias propias de los hispanos para asumir estos ritmos de origen extranjero.  Textos como "Pilar no tiene bicicleta, pero tiene un par de tetas", "la agüita amarilla", "la cabra, la puta de la cabra" " y tu te cagaste de risa", son ejemplos ilustrativos.     
 
El rock y todas sus variedades post-modernas como formas culturales emergentes son hechos muy particulares de ver y dotar de sentido la vida, por parte de los sujetos involucrados en el contexto de la nueva cultura atravesada por nuevas formas de pensamiento, de poder, de nuevos estilos, que en últimas lo que hacen es construir un sentido de la vida urbana muy diferente al sentido de vida de la cultura tradicional. Algunos críticos de prensa, los rechazan de plano diciendo:  que se está fomentando una cultura de masas diabólicas, cuyos efectos no se alcanzan a percibir del todo ahora, sino que quizás cuando sea demasiado tarde , la música rock por el ritmo continuo sirve para controlar y dirigir la mente, causar temor, rebelión, excitación y pasión.
 
Lo contradictorio del hecho mencionado es que un fenómeno satánico atribuido, por ejemplo al Heavy Metal, es parte de diversas manifestaciones culturales.  Por ejemplo en el Carnaval del Diablo en Riosucio (Caldas), de carácter lúdico se ritualiza la alegría, el ocio, la actividad emotiva.  Así el diablo adquiere el significado de vitalidad y acción contestataria.
 
Para los sectores populares colombianos el fenómeno Heavy no sólo es apología satánica, sino que posee elementos en los cuales priman los mensajes, la ideología, lo político, incluso lo sentimental, como los de un texto de una canción del grupo Ángeles del infierno, cantada en el entierro de un compañero de gallada por un grupo Heavy pereirano, la cual en alguno de sus apartes dice: "cerré los ojos por un instante y te veo a ti, imágenes que no se han borrado de un pasado feliz, sueños que nunca llegaron a ser realidad, tu nombre escrito en una pared...".
 
Como fenómeno de masa el Heavy es un nuevo modo de existencia de la nueva cultura, que nos transforma a todos por su carácter democrático o alienante, diferente a los fenómenos de masa del circo romano o el de las ejecuciones públicas de la Inglaterra del siglo XVIII.  Hoy la industria cultural pretende ganarse el tiempo libre de su público por encima de cualquier planteamiento institucional o familiar (400.000 personas en Woodstock y más de 200.000 en Río).  La competencia entre el mercado para el ocio y el mercado para una pretendida cultura universal homogenizante, se encuentran insertas en un campo cultural en el que predomina el conflicto, entre la cultura comercial para sectores populares y la cultura subvencionada por el Estado para sectores aristocráticos (museos, galerías, etc.). En este conflicto se originan momentos de masificación  en torno a intereses muy particulares de la gente, a representaciones de lo que es bueno, agradable a la vida, y el amor.
 
Desde el lenguaje utilizado en el heavy, tanto verbales como no verbales tiene un carácter alegórico con poco empleo de temáticas cotidianas, pero de gran influencia  en sectores que se identifican con los problemas, lenguajes fuertes y agresivos, las aspiraciones metafísicas y el contrapoder de los excluidos.
 
Para algunos sectores los códigos de identificación, están relacionados a formas artísticas postmodernas, en las cuales se incluyen efectos sicológicos de shock, yuxtaposiciones coreográficas, juegos policrómicos de luces, rituales vivos, imágenes surrealistas y dadaístas, en los cuales hay multiplicidad de lenguajes y recursos de carácter lúdico.
 
Tanto el rock como el heavy han liberado enormemente los cuerpos, inclusive rompiendo los estereotipos del cuerpo masculino, en la utilización del baile en todos las manifestaciones posibles, la pintura, las crestas, los adornos metálicos, etc.  La materia significante del heavy reporta elementos matéricos como la utilización de colores, trabajo con pigmentos, pinceles cuya función es actuar como ejes conformantes de la composición artística y linguística en la cual la máscara, la simulación es nuestro verdadero rostro.
 
En últimas el heavy  metacomunica un deseo que trasgrede las normas y la censura de lo social, satisfaciendo una pulsión que actúa como descarga de energía juvenil, la cual equilibra al individuo y a la colectividad, con respecto a la dominación, a la opresión y al poder.
 
En los videos este lenguaje se perpetúa en una hetereogenidad de elementos participantes que retroalimentan la cultura visual.  Elementos como el sonido, la sincronización, el ritmo, el montaje, la velocidad de fotogramas, el tiempo, los elementos gráficos, los computarizados, los fundidos, los colores, el ritmo de caracteres, difunden un sentido fragmentado, un flujo total de discursos y de pequeñas historias de carácter melancólico o lúdico.
 
Por último es necesario hacer algunas anotaciones sobre la música para la conciencia, en la cual los ritmos clásicos tradicionales han hecho aportes muy significativos, en lo relacionado con la estimulación de la interioridad humana, más que de el cuerpo físico; es decir sus melodías que a pesar de que en ciertos casos son caóticas, permiten estados de distensión neuronal propicios para la contemplación y lógicamente para poder comprender la importancia de la conciencia humana. El efecto Mozart se produce debido a los ritmos, melodías y frecuencias altas de su música, siendo sonidos puros y simples que metafóricamente son como un relato o un cuento de hadas, estimulando las zonas creativas y emotivas del cerebro humano.  A decir de Don Campbell “Mozart no teje un deslumbrante tapiz como el gran genio matemático Bach, tampoco levanta una marejada de emociones como el torturado Beethoven”.[10]  Los efectos que produce este tipo de música en lo relacionado con el desarrollo de niveles de concentración, atención, memoria permiten deducir en forma sencilla sus implicaciones a nivel cognitivo.
 
Esta música para la contemplación y la conciencia nos permiten especular como en el caso de Yehud Menuhin como al tocar el violín se vuele uno sólo con su instrumento, es decir un instrumento físico se convierte en parte holística de la corporeidad y de esta forma logra afectar al otro.  Estos son algunos de los motivos por los cuales Albert Einstein al escucharlo decía: “ahora sé  que hay un Dios en el cielo”.  Sin embargo es interesante plantear en este aspecto que los últimos años de este gran músico, los problemas emocionales por su separación con su esposa Noila repercutieron en esta unidad cuerpo y conciencia, pues el genio ya no tocaba como antes, no por senilidad; sino porque su cuerpo se vio afectado en su inteligencia emocional.
 
Sea cual sea la música, esta es indispensable tanto para el cuerpo como para la conciencia de sí, la conciencia social y la conciencia global.